La Humbertera
Muchos fueron los movimientos políticos que se llevaron a cabo a principios de siglo en la zona del Arauca. Pero ninguno de la peculiaridad de "La Humbertera", llevada a cabo por Humberto Gómez, oriundo de Santander, y que casi logra un enfrentamiento entre las autoridades civiles y militares de Colombia.

Humberto Gómez se dedicaba a la carpintería, antes de trasladarse al Guárico, Venezuela, donde consiguió aliarse con los caudillos locales, los hermanos Gabaldón. Años después, se mudó al Arauca, donde trabajaba como ganadero en un hato conocido como Las Delicias. Algunos decían que era un hombre honesto, mientras otros, entre ellos los comisarios Eduardo Carvajal y Escallón, lo consideraban como una amenaza, además de sospechar de un posible contrabando de plumas de garza en conjunto con los Gabaldón

En principio, Escallón organiza una persecución en contra de Gómez, lo que lo lleva a Venezuela, donde prepara su rebelión que, en primera instancia, era la de desquitarse de Escallón. Entonces empieza a organizar un grupo armado entre los que figuran antiguos soldados dados de baja por insubordinación. Preparó el movimiento y dio el golpe el 29 de diciembre de 1916, cuando toma la guarnición de Escallón, que se había quedado con sólo 20 hombres después de que éste, le asignó algunas tareas al resto de sus hombres. Es particular el hecho de que en el movimiento, Escallón es asesinado por uno de los hombres de Gómez, Pedro Antonio Alvarez.
Al día siguiente de la revuelta, Gómez se había apoderado de 5.000 pesos del tesoro y 150 de la Aduana. Con Escallón muerto y sin más nadie que le hiciera frente, detuvo a aquellos que se opusieran y se hizo "El amo del Arauca". Hizo, además, circular la información de que el movimiento era general en toda Colombia y que Concha, el presidente, junto a su alto mando, ya estaban en prisión. La intención comunicativa era la de darle un toque ideológico a la rebelión.

Empezó entonces a aumentar su botín para así retirarse a Venezuela o a Brasil. Nunca previó el desgaste de su ejército, que fue decayendo a finales de enero. Por una petición de Pérez Soto, presidente de Apure, dio libertad a los prisioneros que tenía y, al cruzar la frontera venezolana, fue capturado por la armada nacional. Al mismo tiempo, en Bogotá, los peri\ódicos anunciaban incesantemente noticias acerca de La Humbertera, además de criticar a Concha por su fracaso en intentar recuperar el orden. Incluso, éste desconocía que una provincia colombiana había sido saqueada y ocupada por 4 dídas.

Concha inició la búsqueda de Gómez y sus hombres, habilitando dos ejércitos; el primero, el del general Salomón Correal, que debía ir de Bogotá hacia el Arauca y, el segundo, el del general Daniel Ortiz, en Cúcuta, y que debía ingresar a territorio venezolano, previo permiso, para usar la vía de San Cristóbal. El hecho de haber dispuesto de dos ejércitos, indicó la gran preocupación que Gómez le causaba a Concha. Después, nombró a Jesús García como jefe civil y militar de Arauca.

Luego, García se dirigió al Amparo para asegurarle a las autoridades venezolanas que querían mantener buenas relaciones. También le pidió a los araucanos que regresaran a sus casas y notó en el grupo al general Manuel Briceño, antiguo prisionero de Gómez. Lo alistó con 34 hombres y lo envió a la búsqueda de Gómez, a lo largo del río Arauca. Por otro lado, Suárez, Ministro de Relaciones Exteriores, pidió al gobierno venezolano la extradición de Gómez y de sus compañeros. Aparentemente, el conflicto, para el gobierno colombiano había terminado, pero todavía faltaba algo más.

La segunda parte del conflicto empieza con la llegada de los nuevos prisioneros de García, que gritaban ser inocentes al mismo tiempo que acusaban al primero de cometer atrocidades aún peores que las de Gómez. L os prisioneros hallaron el modo de difundir la noticia a través de Pérez Sarmiento, que era reportero para "El diario Nacional". Esto dio pie para que la prensa empezara a poner en tela de juicio las decisiones tomadas por el gobierno y la mala praxis militar que recaía en García, Correal y Briceño. Incluso, algunos diarios reprochaban la respuesta del gobierno al asunto en conjunto con la afirmación de que Gómez era un bandido, y justificaban aquello como una salida a tanta corrupción oficial. El gobierno estaba en peligro.

Luego empezaron a formularse preguntas como por ejemplo el por qué el uso de dos ejércitos, la aplicación del estado de sitio y la falta de movilización del ejército regular. El problema llegó hasta tanto que se inició una investigación oficial hacia el gobierno y para determinar el manejo de fondos en aquella operación. Algunos periódicos pedían el castigo por igual para Gómez y para los que, al mando de un ejército, torturaban y detenían a gente inocente.

García rechazó las acusaciones en su contra con dos informes presentados en junio y julio de ese año. Alegaba también que el estado de sitio permitía las expropiaciones que había practicado en función de dar con el delincuente. Por su parte, Concha en el afán de cuidarse las espaldas, defendía a García diciendo que era uno de los mejores y más capacitados en cuanto a tareas militares. Luego, Olaya Herrera, prominente periodista, propuso el juicio y sentencia a todos aquellos que provocaron tal caos político. Se llamó a un debate, el 21 de septiembre, en el que los miembros de las mayorías conservadoras votaron en contra con lo que el "Caso Arauca" como también le llamaban, había terminado, sin la sentencia de los jefes militares y civiles que cometieron tales atrocidades. Irónicamente, en uno de sus viajes a Venezuela, Concha fue condecorado por Juan Vicente Gómez con la orden Libertador en su primera clase.

Arauca en la Historia
Presente de Arauca
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